Una vendimia que nos inspira a mirar el viñedo de otra manera
Hay años en los que la vendimia llega cuando la esperamos, o cuando normalmente la habíamos esperado. Hay otros en los que el calendario deja de ser una referencia y es el viñedo, y su relación con el cambio climático, el que marca el ritmo. La vendimia de este 2026 es del segundo tipo. En el Empordà, la campaña ha comenzado aproximadamente quince días antes de lo que había sido habitual, en un año marcado por temperaturas muy elevadas, una maduración especialmente dinámica y una coincidencia poco convencional entre variedades. Pero, al mismo tiempo, los primeros datos apuntan a una vendimia con buenas perspectivas tanto de cantidad como de calidad.
Nos encontramos ante una añada particularmente interesante. La red de seguimiento indica que, salvo en los meses de enero y junio, este año se han registrado las temperaturas máximas más elevadas de los últimos cuatro años. Y hay un dato especialmente significativo: julio de 2026 ha sido el más cálido de los últimos 50 años, con una temperatura media 2,6 °C superior a la del año pasado y 2,2 °C por encima de la media de los últimos tres años. Esta temporada ha estado marcada, además, por el encadenamiento de varias olas de calor, lo que ha impactado notablemente en el proceso vegetativo habitual de la vid.
Estas temperaturas hacen avanzar el calendario, ya que dominan y modifican la manera en que madura la uva. Porque madurar no significa solo tener más azúcar; la realidad es mucho más compleja. Para decidir cuándo es el mejor momento para vendimiar hay que tener en cuenta diferentes factores: el grado probable, la acidez, el pH¹, el estado de la piel, las semillas, los aromas y, especialmente en las variedades tintas, la madurez fenólica², relacionada con el color, los taninos y la estructura que podrán aportar al vino. Este año, especialmente, estos elementos no siempre avanzan a velocidades diferentes. Encontrar el momento adecuado para la vendimia consiste precisamente en buscar el equilibrio entre todos ellos. Esto explica por qué hoy, más que nunca, no basta con decir que «la Garnacha se vendimia tal día» o que «la Cariñena llega después». Hay que observar cada parcela e interpretar qué está ocurriendo en ese viñedo concreto.



Los seguimientos de control de la DO Empordà así lo muestran: un aumento del grado probable y del pH, junto con una disminución de la acidez y del ácido málico³.
Carme y Carlota, viticultoras y enólogas de Vinyes d’Olivardots, nos explican cómo ha sido su 20.ª vendimia, que acaba de finalizar con la recogida de los últimos racimos el 17 de septiembre de 2026.
¿Cómo valorarías la Vendimia 2026?
«La vendimia de este año ha sido una de las más rápidas de nuestra trayectoria como bodega, aunque no la más temprana. Debido al calor, la iniciamos el 7 de agosto con la primera finca de Garnacha Blanca, un viñedo muy viejo que siempre suele marcar el pistoletazo de salida. Observamos una calidad excelente, aunque con una disminución del peso y un tamaño de grano más pequeño debido a la falta de agua desde mediados del ciclo vegetativo.
A partir de aquí todo enloqueció; las variedades blancas, rosadas y tintas estaban madurando al mismo tiempo y se encontraban a punto para ser vendimiadas a la vez. Solo siete días después, el 14 de agosto, vendimiábamos la primera Garnacha Tinta y el primer Syrah.»
Carlota Pena – Dirección Técnica
«Una primavera lluviosa y un verano cálido y seco nos han regalado una vigésima vendimia generosa y en equilibrio entre calidad y cantidad, características que no siempre van de la mano. La uva ha llegado a la bodega con una sanidad excepcional.
Ahora bien, quisiera destacar la rapidez y la concentración de esta añada. Nunca habría imaginado que un 8 de septiembre estaríamos vendimiando una Cariñena Tinta en un punto de maduración óptimo y que un 17 de septiembre daríamos por finalizada la vigésima vendimia de nuestra historia.»
Carme Casacuberta – Dirección Enológica

Veinte vendimias y una misma pregunta: ¿cuándo es el momento?
Veinte años observando los viñedos, tomando decisiones, acertando unas y aprendiendo de otras. Si algo nos recuerda una vendimia como esta es que la experiencia no consiste en saber una fecha exacta, sino en saber interpretar las señales y estar disponibles para atenderlas. La temperatura, la lluvia, el suelo, la variedad, la carga de uva, el estado de la planta, el grado, la acidez, el pH, la piel, las semillas, los aromas… Todo forma parte de los parámetros que hay que tener en cuenta para diseñar una buena logística que permita elaborar adecuadamente todo el trabajo conjunto que existe entre el viñedo y los vinos que creamos en la bodega.
pH¹: indica cómo de ácido es el zumo de la uva. Cuanto más bajo es el pH, más ácido es. En la uva, normalmente es bastante ácido, aproximadamente entre 3 y 4
Madurez fenólica²: es el grado de maduración de los polifenoles de la uva (como los taninos y los pigmentos), que se encuentran sobre todo en la piel y las semillas.
Ácido málico³: es un ácido natural que aporta a la uva un sabor ácido y fresco. Es especialmente abundante en la uva antes de que madure y va disminuyendo a medida que madura.
Más información:
- Previsiones de la DO Empordà – Vendimia 2026
- Va de vi: La DO Empordà prevee la mejor vendimia de los últimos años después de la sequía
- Cuina.cat: Buenas perspectivas en la vendimia de la DO Empordà
- Hora Nova: Las bodegas de la DO Empordà empiezan la vendimia 2026 con buenas sensaciones
Sommelier, Marketing, Comunicació i Enoturisme del celler Vinyes d’Olivardots, DO Empordà